Para realizar actividades tales como la suma, la resta, la multiplicación y la división, es necesario que el niño ya haya entendido el valor relativo de los números, o valor posicional, pues sin estos conocimientos le resultara casi imposible realizarlo.

Aunque sabemos que el valor relativo se enseña desde primero de primaria, estudios recientes han demostrado que no es hasta tercero y cuarto de primaria que el niño puede entenderlo y madurarlo.

Según la lectura diversos estudios que se han elaborado para demostrar hasta qué punto los niños diferencian entre unidades y decenas, resulto que falto mayor trabajo con las primeras 9 unidades para posteriormente pasar a la decena, ya que en niños estudiados la mayoría presentan dificultades de orden jerárquico, y se refieren a ello como una incapacidad natural de los niños.

Actualmente los maestros de primaria se les sugiere trabajar con un nivel concreto, es decir, agrupando objetos o materiales al alcance de los niños y ayudándolos para identificar las decenas, y las unidades, luego pasan al nivel semi-concreto donde cuentan imágenes y hacen agrupaciones con un círculo sobre la superficie de un libro.

Sin embargo no con ello se han resuelto el problema de la numeración decimal, pues es una necesidad real que el niño tiene una necesidad de construir un sistema de decenas sobre un sistema de unidades, mediante una abstracción constructiva.

El problema se pone de manifiesto cuando el niño se enfrenta a la realización de operaciones y hablando concretamente de las sumas, ordenadas de manera horizontal, el niño no entiende que suma jerárquicamente, más bien acaba haciéndolo de memoria que al final será un mecanismo mental y no de la lógica y el razonamiento que lo pudieran llevar al entendimiento

Elaborado por: GM Lily de Haro

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