La encarnación y los periodos sensitivos se podrían comprar a un póstigo, abierto sobre los hechos íntimos del alma en formación, que nos deja casi entrever los órganos internos que al funcionar elaboran el crecimiento psíquico del niño.

Son las sensibilidades interiores las que, en el ambiente multiforme, guían en la elección de las cosas necesarias y de las situaciones favorables al desarrollo.

¿Y como guían? Guían haciendo al niño sensible para ciertas cosas y dejándolo insensible respecto a los demás. Y cuando se manifiesta en él una sensibilidad determinada, es como una luz que ilumina sólo aquellas cosas y no las otras.

Elaborado por: GM Lily de Haro

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