La VIDA es movimiento, permanencia y constantemente trata de penetrar y romper esos muros que nos separan de ella. Los dioses que guardamos dentro de estos muros son dioses falsos y todos sus escritos y filosofías no tienen ningún significado porque la vida es algo superior.

Ahora veamos que una mente no tiene estos muros alrededor de ella, que no lleva cargando el peso de lo que hemos acumulado, de sus conocimientos, una mente que vive sin tiempo, sin la necesidad de los seguro; para esa mente la vida es extraordinaria, esa mente es la vida misma, porque la vida no tiene descanso.

Pero la mayoría de nosotros quiere un descanso, un lugar de reposo, una casa, un nombre, una posición y nos decimos que esto es importante.

Exigimos permanencia y creamos nuestra cultura basada en nuestras necesidades, inventando dioses que no son porque solo son proyecciones de nuestros deseos. La mente que busca esa permanencia se corrompe y estanca como esos pequeños lagos que están a un lado del río. Solamente la mente que no está amurallada, que no tiene cimientos, ni barreras, ni descanso y que fluye como la vida, empujando, explorando, explotando, solamente esa mente puede ser feliz eternamente porque es creativa por sí misma.

Si han comprendido lo que les digo, su vida entera sufrirá una transformación, su relación con el mundo tendrá un significado diferente. Es entonces cuando dejamos de perseguir la felicidad a través de las cosas; porque de lo contrario invitamos a la tristeza y a la miseria.

Empezamos a comprender la vida, la verdad de la vida y al comprenderla habrá belleza y amor; y habla el florecimiento de lo bueno.

Pero si la mente se esfuerza y va en busca de la seguridad, la llevara a la oscuridad y a la corrupción. Esta mente teme salir del lago de seguridad y teme explorar y al hacerlo se está negando a buscar la “VERDAD”, “DIOS” o la “REALIDAD”.

La búsqueda de Dios, de la verdad, el sentimiento de bondad y no solamente el cultivo de lo bueno , de lo humilde; sino algo que no es invento ni triquiñuela de la mente, y que es algo que viene de Dios de la verdad, esto es verdadera religión.

Entonces la vida se encargara de cuidar de nosotros, porque entonces ya no somos nosotros los que nos cuidamos, ya no hay resistencia; la vida nos lleva donde debemos ir, porque nosotros somos parte de ella, así que no habrá problema de buscar la seguridad y permanencia, ni nos importa lo que diga o deje de decir. Esto es la belleza de la vida.

KRISHNAMURTI

Elaborado por: GM Lily de Haro

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